Poemas de las madres: el libro que une obras de Gabriela Mistral y André Racz

André Racz, 1949

André Racz: vida del grabador, pintor y dibujante

Tuvo una fuerte conexión con Chile, pues se casó con la soprano chilena Teresa Orrego Salas y sus hijos hicieron su vida en el país de origen materno.

André Racz, 1949

André Racz, grabador y pintor rumano, desarrolló su carrera en Estados Unidos donde formó fuertes nexos familiares y de amistad con Chile.

Existe escasa información sobre su vida, pero se sabe que nació el 21 de noviembre de 1916 en la ciudad rumana de Cluj, y luego estudió Ciencias Naturales en la Universidad de Bucarest.

De origen judío, emigró a Portugal con su hermano Imre Racz, que también fue un conocido pintor que se radicó en Brasil y ocupó el seudónimo de Emeric Marcier.

A los 22 años, André Racz fue enviado a New York por el gobierno rumano para representar a ese país en la Feria Internacional "El Mundo del Mañana", que se inauguró en 1939.

Se quedó a vivir en esa ciudad y trabajó en una fábrica de marcos. Armó su primera casa taller en una bodega del barrio latino de Harlem, donde recibía a artistas como Joan Miró.

Al igual que otros creadores europeos desarrolló su arte en Norteamérica para distanciarse de las grandes guerras del siglo XX.

André Racz en su taller

En el semanario Pro Arte Racz señaló:

"Cuando estalló la guerra en 1939, muchos de los artistas europeos se refugiaron en los Estados Unidos. Allí encontré a Lipchitz, Zadkine, Chagall, Léger, Mondrian, Max Ernst, Tanguy, André Masson, Miró, Hayter […] al poeta surrealista Breton, a Duchamp".

Todos ellos aprovecharon el ambiente de libertad intelectual de Estados Unidos, "tanto como todos los materiales y circunstancias que les eran necesarios para seguir trabajando en su obra" (Pro Arte, 16 de marzo de 1950:1).

Racz: ayudante en el Atelier 17

Andrés Racz fue autodidacta, sin embargo, en Estados Unidos asistió al New School for Social Research y tomó lecciones con el pintor y grabador británico Stanley William Hayter en el Atelier 17.

El taller fue fundado en París en 1927 para estimular la investigación y creación del arte gráfico. Gozó de notoriedad internacional, a pesar de sus sucesivas mudanzas entre París y Nueva York, motivadas por la Segunda Guerra Mundial (Durozoi, 1997).

El pintor rumano se desempeñó como ayudante de Hayter entre 1943 y 1945, lo que le permitió conocer a artífices como Jackson Pollock y Roberto Matta.

En ese mismo espacio compartió con relevantes creadores chilenos, como Lily Garafulic, Enrique Zañartu y el cofundador del Taller 99, Nemesio Antúnez, quienes lo motivaron a prestar atención a la escena plástica nacional.

El creador rumano también jugó un importante papel en la carrera de Enrique Zañartu, pues contribuyó a la difusión de su obra en Chile a través de dos muestras.

La primera fue la Exposición de Grabados del Siglo XX realizada en Santiago en 1950, que reunió el trabajo de grandes grabadores. En ella expuso algunas piezas de Zañartu. Un año más tarde, Racz gestionó la primera muestra individual del artista.

Vida familiar

Se casó en 1946 con la soprano Teresa Orrego Salas, estudiante del conservatorio Juilliard School of Performing Arts de Nueva York y hermana del compositor Juan Orrego Salas. La pareja tuvo tres hijos: el cineasta Juan Andrés, la ceramista Simone y la maquilladora teatral Constanza, quienes se radicaron en Chile.

Teresa Orrego Salas y Andrés Racz

Músicos y actores nacionales como Claudio Arrau, Felicia Cohn Montealegre, Flora Guerra y el pianista Alfonso Montecino acostumbraban reunirse con ellos en sus casas-taller de Harlem y de la costa de Maine.

Para la secretaria de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile y madre de Teresa, Filomena Salas, la casa-taller de Harlem era "un remanso espiritual":

"Se conversa, se oye música en discos o a veces Racz toca en su cello, y se contemplan obras de arte. Un día escuchamos la grabación de «Machu Pichu» de Neruda, se leyó el prólogo de «La Amortajada», de María Luisa Bombal, y «Las Viñetas» de Alfonso Bulnes. Pensé entonces en los grandes poetas de nuestra tierra y sentí la emoción de ver con qué recogimiento, artistas de nacionalidades tan diferentes escuchaban sus obras y sabían apreciarlas en lo que valen" (Pro Arte, 12 de agosto de 1948).

El matrimonio se separó en 1950, después del nacimiento de su tercera hija, y ambos se volvieron a casar: la soprano con un abogado y el grabador con la estadounidense Claire Enge.

Enge murió en 1983 en un accidente automovilístico cuando regresaba a Maine con su esposo. Luego de años de soledad, Racz reanudó el diálogo con su familia chilena:

"Fuimos cercanos sobre todo en esos últimos años, estaba viudo y bastante solo y empezamos a pensar en traer su obra a Chile. Nada de eso resultó", contó Simone Racz a La Tercera en 2014.

Al final de su vida no dibujaba, "pero hacía esculturas con restos de botes de Maine y con piedras, siendo así testigo y eje de un arte moderno sin límites" (Abell, 1995: E25). Fue reconocido como profesor emérito y decano de la Facultad de Artes en la Universidad de Columbia, donde se dedicó 30 años a la docencia.

Murió de un infarto en el hospital de Nueva Jersey en 1994. Lo despidieron con honores en Maine.

Dejó más de 1500 obras, todavía en proceso de catalogación. Sólo 80 se expusieron durante 2014 en Santiago, en la muestra "Racz. Un maestro por descubrir".

Poemas de las madres: el libro que une obras de Gabriela Mistral y André Racz

Publicación de 1950 materializa el contacto que el pintor, dibujante y grabador rumano estableció con la Premio Nobel.

Nexos de André Racz con escritores chilenos

La relación de Racz con Mistral no fue la única que tuvo con escritores chilenos. En Nueva York se integraron a su círculo Luis Enrique Délano y Rosamel del Valle.

André Racz: su papel en el arte contemporáneo

Trascendió a las tendencias artísticas predominantes a mediados del siglo XX, con un estilo propio, caracterizado por un trazo enérgico y profundo.

Galerías

André Racz. Sin título. 1949.

"Madre e hijo": grabados de André Racz

El artista plástico se inspiró para crear este material en la poesía mistraliana y en su propia experiencia de la paternidad.